Nuestra única respuesta era seguir igual y a la mierda con todo

lunes, 27 de abril de 2015


y sé que no que no que no que no. 
pero a veces darse cuenta de una cosa, la cosa, resulta horrible. como un infierno. 
creo que creo que Satanás. 



(se me ha roto algo dentro, toda la ternura posible está a punto de desbordarme y solo pienso en acurrucarme en una cama, con un gato y un hombre)

domingo, 26 de abril de 2015




'Sí, hubo un tiempo en el que yo
habría muerto por amor.'



esta vida iba a ser otra y algo salió mal

sábado, 25 de abril de 2015

Y no puedo dormir y me vuelvo a desvelar y ya ha salido el Sol aunque lo veo todo gris y azul. El gato me pide entrar y no para de dar vueltas por mi cara hasta que al final se acurruca debajo de mi brazo. Y ronronea y ronronea pero yo no consigo dormir y realmente me gustaría poder descansar un rato más. Frío, calor, frío, calor.

Consigo dormir y quiero cortarme el pelo, entro en una ferretería, ya he estado aquí antes de hecho, en otro momento, en otra realidad. Y hay unas escaleras rojas a las que les faltan los primeros escalones y no sé cómo subir, quiero cortarme el pelo y la peluquería está en el segundo piso. Necesito subir. Pregunto a una mujer mayor y se ríe de mí. Los escalones están ahí, solo tienes que subir. Y abro una ventana y efectivamente los escalones, los que faltaban, habían estado ahí todo el tiempo, solo que yo no podía verlos.

Subo y es una casa, una mujer vive aquí y me pregunta que qué quiero. Cortarme el pelo. Es una mujer sudamericana y creo que no va a conseguir hacerme lo que yo pensaba pero me da igual, se ha convertido en una necesidad realmente importante y quiero hacerlo ya. Me presenta a su marido, un hombre bajito, subnormal, retrasado, tiene la piel llena de cicatrices, como de piel quemada. Pienso en incendios, en el fuego y en el pánico que me provoca estar en la misma habitación con estos dos personajes. Necesito huir pero nos ofrece merienda y saca platos y empieza a venir más gente y yo solo tengo tres platos, no más y vosotros no estabais aquí antes así que no os cuento. Me siento. Y mi abuela aparece y se queja de que ayer saqué todos los juguetes y lo dejé todo tirado, y está fumando y no lo entiendo y le grito que qué hace fumando y me dice que tenía la tensión muy alta, que le provoco mucho estrés y que fumar le relaja. Y no entiendo nada pero me siento terriblemente culpable y mal y no quiero estar así, no quiero ponerle triste.

Salgo de ahí y cojo un ascensor. Entra él y me empuja dentro del ascensor, las puertas no consiguen cerrarse y nos quedamos parados, está encima mío y está drogado, me dice que oquería hacer muchas cosas pero que alguien le ofreció drogas y que aquí está, en este estado, empezamos a rozarnos y a decirnos cosas y a besarnos y yo no quiero irme de aquí, es justo lo que quiero, esto. Pero desaparece y escucho por ahí que alguien ha muerto, él, de hecho se ha suicidado. Pero también entiendo que quieren culparme a mí, que creen que yo lo hice, en un ataque de celos, un crimen pasional, algo. Pero no. Se me rompe el corazón al pensar que ya no está y abro una cómoda y hay dos libretas negras, con tapas duras, como las de Los Punsetes en Amanece más temprano (Como nadie me hace nada, no sé de quién vengarme, cómo saco de mi cuerpo el odio y la frustración, la certeza de que no hay la manera de escaparse de esta mierda de persona que me dicen que soy yo. He comprado unos cuadernos tapa dura de los caros para llenarlos moviendo nerviosamente la mano.) y entonces no puedo evitarlo, he de cogerlos. Al fin, algo suyo con lo que quedarme, es una obligación tenerlos, es un derecho. Y los abro y hay muchas cosas escritas, escritas a máquina y pegadas en cada una de las hojas, no consigo ver su letra, son párrafos cortos pegados uno debajo de otro. Y encuentro una foto de carnet mía pegada en el centro de una página y algunas de las frases que nos hemos dicho y entonces una nostalgia me aparece en la cabeza, una nostalgia extraña en la que pienso que quizás sí que le importaba, que quizás sí que me prestaba atención, que quizás sí que sabía de mi existencia y no como un mero juego. Sigo leyendo y habla de muchas chicas, miles de chicas pero no encuentro nada de ella. Solo una foto en blanco y negro en la que aparece él escondido entre los brazos de una chica. Sigo leyendo y habla de mentiras, cuenta las mentiras que va diciendo y las apunta, lleva un control para no olvidarse, y también escribe sobre que tiene que dejar de hacerlo, debe de dejarlo, no puede seguir así, no es sano.

Me despierto y pienso en que esas libretas no eran de verdad, que no hay ninguna página dedicada a mí, que no tiene conciencia de mi existencia ni de las palabras que nos decimos, que no es real. nada. no. no.

Me despierto y tengo frío y no puedo salir de aquí. Me despierto y pienso en que resulta imposible coincidir en el mismo espacio tiempo. Ya está.  Otra vez. Todo deja de tener sentido y aún así me encantaría encontrar esas libretas. 

viernes, 24 de abril de 2015

Escucho Un Buen Día de Los Planetas y pienso en mi hermano mayor, en los 90 y en no tener conciencia. En sus amigos y en lo pequeña que era, en lo bonita que es esta canción,  en la tranquilidad y la felicidad que transmite. Las ganas de abrir las ventanas, que haya Sol y que no importe nada, solo lo más simple y básico. Ningún ornamento. En las drogas y en los lavabos, en lo romántico que resulta encerrarse en un baño. Desearía despertarme cada mañana y existir dentro de esta canción.

Terribles pensamientos vuelven a perseguirme. Mujeres, chicas, hombres con desdoblamiento de la personalidad. Vuelvo a cruzarme con cuerpos. Con dos. Son iguales y distintos. Ojalá haber llegado a tiempo. Ojalá resultar interesante.

- Algún día te enamorarás de mi?
- No lo sé, cuenta con un 'no'

A lo largo del día, recuerdos. El tiempo pasa y sigo desmontando un puzzle. Encajo piezas y momentos y realmente puedo ver toda la historia.

Un anillo y una luz que entra por la ventana. En qué momento? Y ahora todo me parece extraño y lejano y aún así lo viví,  fue real. Y el tiempo pasa, sí.


Intento de madurez, cabeza fría, cuerpo frío. No puedo, mi cuerpo se descontrola solo de pensarlo, nunca me había ocurrido con tanta lucidez y realismo.


Pero ahora, vuelta a la realidad, todo vuelve a ser una espera extraña, intensa y triste que me deja con un sabor de boca asqueroso.

miércoles, 22 de abril de 2015

martes, 21 de abril de 2015

- Te quiero

Entonces recordé que ya me lo había dicho antes, te quiero, con el mismo tono solemne, grave, con el que me había advertido una vez que el amor y el sexo no tienen nada que ver, y me pregunté hasta dónde llegarían, qué significarían en realidad aquellas dos famosas palabras, mientras él se tumbaba a mi lado, me besaba, y se daba la vuelta para quedarse boca abajo. No quería perderlo tan pronto, así que me encaramé con cierta dificultad sobre su cuerpo, coloqué mis priernas encima de las suyas, cubrí sus brazos con los míos y apoyé la cabeza en el ángulo de su espalda. Él me recibió con un gruñido gozoso.

- ¿Sabes Pablo? te estás convirtiendo en un individuo peligroso -sonreí para mis adentros-. Últimamente, cada vez que te veo, estoy una semana sin poder sentarme.
Todo su cuerpo se agitó debajo del mío. Era agradable. No había terminado de reírse, cuando me llamó.
- Lulú...
Le respondí con algo que debía de parecerse a un sonido. Estaba demasiado absorta en mis sensaciones. Nunca lo había hecho antes, tenderme encima de un hombre de aquella manera, pero me produjo una impresión deliciosa, su piel estaba fría y el relieve de su cuerpo bajo el mío, tan distinto al habitual resultaba sorprendente.
- Lulú... -comprendí que ahora hablaba en serio. No me sorprendió, incluso lo esperaba. Pese a mi exhibición previa, estaba preparada para digerir una nueva despedida, era inevitable, pero a pesar de todo, acerqué mi boca a su oído. No estaba segura de que mi voz no me traicionara.
- Sí?
- ¿Quieres casarte conmigo?

Cuando era pequeña, me enseñó a jugar al mus y me convirtió en su pareja de las tardes de verano. Habíamos ganado muchas partidas juntos, porque era el mejor mentiroso que había conocido jamás. Estaba segura, casi segura de que iba de farol, pero le dije que sí, de todos modos.






Las Edades de Lulú,

Estamos en un piso, no es el mío, no podría describirlo demasiado, confundo espacios con otros, diferentes hogares.

me provoca ansiedad.

Alguien se tiene que ir a buscar a otra persona, me quedo en la cama, desnuda, no recuerdo dónde está mi ropa pero debería vestirme, no sé qué hago aquí, estoy sola y no es mi casa, no no no no. Comienzo a vestirme y alguien pica al interruptor. No sé por qué decido contestar, no tiene sentido, no es mi casa y si alguien está llamando es porque no debe tener llaves así que tampoco podría entrar. No debería moverme. Me tiembla la voz y me sale un 'Sí?'. La voz de una chica, me asusto y no encuentro los calcetines, no respondo y tampoco abro la puerta, solo me quedo en una esquina del dormitorio, esperando a que no pase nada. En cuestión de segundos abren la puerta y yo sigo sin poder moverme de la esquina, pienso en correr, en meterme debajo de la cama, en saltar por una ventana. No debería estar aquí, se supone que yo no debería estar aquí. Lo único que se me ocurre hacer es taparme la cara con las manos. Me cuesta abrir los ojos y me protejo con las manos. Si no me muevo no pasará nada.

Y hay mucha gente, chicas, todo chicas, que empiezan a mirarme y a señalarme, y hay una al final que oigo que habla, que dice cosas y que se encierra en el baño, tengo miedo y no me salen las palabras, no tengo voz, solo quiero llorar y escaparme de ahí.

Pasan las horas y sigo aquí, quieta, sin poder decir nada, mientras una lista larga de chicas me señalan con el dedo, me miran con desdén y huyen al baño para consolarla. Lo único que me sale decir es algo así como lo siento lo siento lo siento lo siento mientras intento no llorar, siento que me estoy haciendo pequeñita y no puedo más.

Separan los sofás y comienzan a hacer dibujos en el suelo, dibujan números, formas y letras, está todo planeado, tiene que ser así, creo que van a hacer algún tipo de ritual y yo no tengo tiempo para esto, les digo que tengo que irme, que no puedo quedarme aquí eternamente.


Al final, ella sale del baño, sigo sin poder verla, el resto de chicas empiezan a sentarse por parejas, una delante de la otra y creo que me va a tocar sentarme delante de ella. No creo que pueda soportarlo. Habla de una carta escrita a mano, una carta que no es para mí, es para alguien que se ha ido. Una carta de despedida. Necesito salir de aquí. Va a decirme todo lo malo, toda la mierda, todo todo todo, todo. No puedo. Necesito salir de aquí.






domingo, 19 de abril de 2015

Y ahora a estas horas, mientras sale el sol y comienza a llover suena Maldición y me pregunto quién sería Ezequiel, si es un alter ego o un personaje de ficción o simplemente un sueño, un deseo.
Querer ser alguien que provoca dolor sin saber por qué. Y termina suicidándose en el mar,


Dicen que hizo algo y nunca nadie lo olvidó
Pero él no consigue recordarlo

Y su vida entera se redujo a maldición


Ezequiel mejor te vas de noche y sin molestar
Ezequiel descansa en paz en el fondo del mar. 





Y me rindo a sus pies y algo vivo se rinde definitivamente y lo oigo decir que es lo mejor que podría hacer. Tiene sentido. Y otra voz me dice que son las reglas, que de otra manera no funcionaría y que de hecho yo no estaría aquí. Y no sé si es real o de mentira pero tiene sentido. Opuestos y gemelos, espejos. Y odio recordar ahora a estas horas, la simetría de alguien con dos corazones incapaz de amar. Y no se me ocurre un mejor ejemplo. Pero no es él, no es ni Ezequiel, no existe. Solo un olor a rosas y a talco que me vuelve a atrapar y que espero para descansar al fin. Sábanas limpias,  la luz entrando por la ventana y unas uñas arañando algo que no soy yo. Pienso en marcar, en arañar, pegar, reventar, romper, aprieto los dientes y pienso en el valor que nunca tuve. En lo fácil que resulta. Pienso en mi madre riéndose mientras le suplico, le amenazo, desearía estar muerta, quiero morirme, quiero morirme, el suicidio. Y mi madre se ríe y suspira, tengo catorce años y nada tiene sentido. Veo sus ojos mirando el suelo, abochornada, mientras esa risa tan cruel.

Solo pretendía romperme, dejar de pensar, algo que no soy capaz de hacer nunca. Algo que deseo mucho más que cualquier otra cosa.

Las canciones bonitas, de amor, que nunca se escucharon. Otras que se escucharon pero no se entendieron.

sábado, 18 de abril de 2015





y voy a odiar despertarme y volver a la realidad.

ojalá un insomnio eterno, una duermevela sin sentido.

viernes, 17 de abril de 2015

Revelando secretos me encuentro ante dos cuerpos. consigo diferenciarlos perfectamente. El tiempo y la edad, recuerdo guardar polaroids que ni me pertenecen y mirarlas y decir a ti, a ti mi amor, te quier a ti. Y que ya no, ya no fuera real. Algo así. Y ahora lo entiendo. Dos cuerpos unidos por un hilo fino y delgado, no es un hilo, es una cuerda gruesa y áspera que me coge de la cintura y recorre todo mi cuerpo. Aunque no es el mío.

Y ahora lo entiendo. No son mentiras ni piadosas, ni normales ni muy graves. Son realidades alternativas, dos cuerpos, uno en cada una. Pasado y presente. El futuro es horrible. Me dan náuseas y arcadas y pienso en las historias de amor tan reales y tan perfectas que me rodean. Álbumes de fotos perfectos y adecuados para cualquier ocasión. Ya no hace falta ni pensar ni preocuparse, solo se ha de invertir la fuerza en desear al resto. Dos cuerpos, solo uno, una misma cabeza que no para de dar vueltas.



H. R. GIGER

Mi niña preciosa.



Sueño con estar perdida en calles conocidas, es de día y no consigo avanzar, solo sé que hay demasiada gente en el mundo y me aterra y estoy muy triste y creo que me voy a poner a llorar aquí mismo, quiero volver a casa pero no lo consigo. Es de noche y me revuelvo entre las sábanas esperando algo que no llega. 

Alguien ve un video de gente automutilándose y me mira horrorizada, a mi no, a mi no me mires, yo no tengo la culpa, cada uno carga su pena como puede. La gente come tizas, lleva pañales, se araña. Meo sangre y me pregunto hasta cuando. Sería más fácil clavarse agujas y tener la cabeza vacía que enamorarse de alguien que no existe. 

Sigo perdida en esa calle, hace Sol y no consigo recordar, qué por qué, no consigo despegarme de aquí. Alguien deja recuerdos en el congelador y espera, ahí no molestan, no molestan y no hacen daño, solo se quedan fríos y llenos de escarcha. Así no duelen. 

Las sábanas revueltas, no paro de moverme y estoy deshaciendo la cama y me da igual, tengo que quitar este olor de aquí. 

miércoles, 15 de abril de 2015

Y se siente extraño ahora. La distancia adecuada, los días van pasando y si pienso demasiado se rompe dentro algo, pienso en situaciones imaginarias,  futuros próximos y ya no estará. Ya no es real.

Es muy rara esa sensación, recordar a alguien de esa manera cuand ya no está. No quiero pensar demasiado.

Suena Mi vida bajo el agua de la Rosenvinge y entonces se me juntan demasiadas cosas en la cabeza.

Son pequeños dolores
Entre pálidas flores

El gato se sube a la cama y ya estamos todos. 

martes, 14 de abril de 2015

'En el fondo amamos nuestro deseo y no aquello que deseamos'

F. Nietzsche

sábado, 11 de abril de 2015

un asco y una pena especiales esta vez. Me siento pegajosa, sucia y pringosa. Y me odio. Las ganas de escribir se fueron y una amargura especial me baja por el cuelo y se me instala en el centro del ombligo y solo quiero sacarlo de ahí como pueda. Y me cojo de las caderas y no tiene sentido, no es así, no es así como funciona pero solo puedo apretar las piernas muy fuerte y pensar en cadáveres para aguantarme las ganas de llorar.


viernes, 10 de abril de 2015




'Y a mí enterradme sin duelo
entre la playa y el cielo...
En la ladera de un monte,
más alto que el horizonte.
quiero tener buena vista.
mi cuerpo será camino,
le daré verde a los pinos
y amarillo a la genista.
Cerca del mar. porque yo
nací en el mediterráneo.'



Y hoy alejándome en tren por fin de todo. Volviendo a casa. Escuchando esto y pensando mucho en ti. Y cada vez que la escuche te recordaré. Mi tata. 

miércoles, 8 de abril de 2015

'Cuídate mucho y sé feliz,
Te quiere

N.'

Y desde hace días que no consigo sacarme esa canción de la cabeza. Y ahora ya nada tiene sentido.