Nuestra única respuesta era seguir igual y a la mierda con todo

martes, 27 de enero de 2015

Huele a naranja. No, no es naranja pero es algún cítrico,  lo tengo en la punta de la nariz, entre los ojos y no sé que es. Solo sé que quiero pegarme a esa cosa y olerla eternamente. Me calma y me da energía.

Mis piernas duelen y tiemblan y no puedo controlarlas y creo que me voy a caer de un momento a otro, me desplomaré, me tiraré al suelo sin querer y volveré a partirme los dientes. unos dientes blancos y oerfectos y enteros que se rompen en pedazos y se me clavan en la lengua y miro su mandíbula y se mueve y eso me excita y no sé muy bien por qué.  Los impulsos incontrolables.

Sonrío y esta vez no hay Sol. Simplemente un frío que me da bastante igual. No sé qué canción suena, probablemente una de las de siempre. Alegrías de Incendio me devuelve y suena bajito y no la escucho pero está ahí, debería estar rota pero no.

La concepción del tiempo desaparece y no es meditación. Nunca podría. Deberían desconectar el cable central y no lo hacen. Las dimensiones se deforman y el tiempo se hace más pequeñito y el espacio no es el que debería pero vuelve a darme igual, unos brazos me ahogan y me mecen y me siento segura y acompañada. 

domingo, 25 de enero de 2015




Tengo listo un arsenal de excusas
Para el día que por fin descubras
que he dejado de quererte
que ahora estoy pensando en otra gente.

No tengo valor para decirlo
de una forma cierta y concluyente
Yo nunca he querido hacerte daño
No quiero que pienses que te engaño
no quiero que pienses que soy...
lo que soy exactamente

Quiero que parezca que me voy
por motivos diferentes
y para que no te enteres nunca
tengo listo un arsenal de excusas.

Tengo listo un arsenal de excusas

Tengo listo un arsenal de excusas

Suena Ready to start y leo eso de que escribe drogado, edita sereno y pienso en escribir cada instante cada momento y en que ya lo leeré en unas horas y me arrepentiré de todo, como siempre me pasa pero necesito guardar cada instante, me falta el aire y se hace el silencio y suena Muse, hoy ha sonado mucho muchas veces, canciones olvidadas y gente, mucha gente. Unos ojos llorosos me dicen que están bien. Alguien se iba a casar y al final no. Una persona se fue, muy muy muy lejos, y las casualidades de este mundo asqueroso y eterno ha querido que nos cruzaramos con él y he sentido una pena terrible, una rabia infinita. Ganas de romper de destruir algo hermoso. Unos ojos llorosos me dicen que están bien: 'está muy calvo!'. Me falta el aire y no puedo llegar a creer lo que esta pasando por esa cabecita pequeñita y bonita. Vuelve a sonar Arcade Fire con Rococo y la felicidad y tristeza que siento ahora no es equiparable a lo que debe estar pasando ella en este instante. Me casaba con ella y le ofrecía el mundo entero, se lo merece y solo se han acercado a mí chicas preguntándome si comía coños y yo no entiendo nada, solo quiero bailar y verla feliz y moverme y sudar y entonces. Nadie se lo merece como ella y la misma pena me vuelve a invadir y no quiero no quiero llorar solo quiero bailar y soy feliz si me olvido de todo y de todos. Alguien me coge de la mano y suena Have love will travel y solo pienso en una cosa y está mal, no tiene sentido pero esa canción me gusta demasiado y la bailo y me desgasto y solo pienso en restregarme con alguien que me hace pensar que no todo puede ser así, que los hombres no sois así, que hay quien también tiene el corazón blando y tierno por chicas con el pelo azul que se tienen miedo a sí mismas. Mi cabeza vuelve a este instante y he dejado a mi amor, a la persona más pura que conozco en manos de un chico alto y delgado al que le sobresalen los dientes y que no puede hacerle daño, al menos no por esta noche. Trenes. Asientos fríos y simbólicos y ahora, después de la euforia del momento, alejándome cada vez más del núcleo de acción pienso en mí, en mi ego y en mis consecuencias. Mierda. Me ha dicho adiós con la mano, ha apretado los labios y sé que la conciencia no le deja dormir, se ha quedado calvo de los nervios, de la tristeza y de puro arrepentimiento por destrozar la vida de una chica que no se merecía. Los hombres suelen ser así. Rompen el corazón de las chicas sin querer y se alimentan del amor que desprenden. Porque nosotras, sin querer también, sin poder evitarlo, desprendemos amor aunque no queramos, somos así, es jodido, triste y bonito a la vez, pero no sabemos aguantar las ganas que tenemos de cogeros de la mano o de besaros en los labios cuando el pecho se nos hincha de amor o algo parecido. Las Vírgenes Suicidas lo saben y escuchan vinilos a través de un teléfono y se estiran en el suelo y sienten pena por este mundo y por sus propias vidas. Pienso en eso, en una llamada anónima y un vinilo sonando al otro lado del aparato. El jugar y conocer las reglas pero aceptarlo, alguien me tapa los ojos. No puedo estar triste, es así. Afirmativo, lo acepto, soy asi. El amor propio no existe, solo un ego contaminante que si no existiera haría mucho tiempo que yo misma, como cuerpo y cerebro habría dejado de moverme. Pero aquí ahora, aquí, en este gusano metálico y asqueroso me viene un olor a talco y a rosa mosqueta que me hace pensar otra vez en la canción, en las canciones. Y no tiene sentido. Pienso en una peca en la punta en la nariz y esa peca me lleva a otra justo en mitad de la nariz. Un chico, una chica . Dos personas que en una realidad alternativa se ríen de todo y se ríen de mi y yo no sé qué hacer. Solo quiero lamer esos agujeros negros y lamerme la piel y ahogarme y sentirme abrazada y sentirme mejor. Y no puedo evitarlo, cada sensación y cada sentimiento, si no lo plasmo me ahogo. Y me da pena y entiendo la exposición y el desamparo pero no sé comportarme de otra manera y no sé si estoy vacía o solo incompleta. Muchos años desperdiciados, mi vida entera, mi cuerpo se pudre y una generación de mujeres se extinguirá por querer demostrar que somos mejores, que nuestro cuerpo es el fin, es el todo y no podréis crear nunca nada mejor. Las curvas y los deseos, las tristezas reales, más reales que el mundo entero.

Tengo el corazón roto y ni siquiera sé por qué. Alguien tiene miedo y yo ya estoy con los ojos en blanco. Me río alto y claro, nada tiene sentido, nada nada nada. Querida, querida querida amante. Vuelvo a la realidad, miles de voces me dicen que es muy fácil. Simple y claro. Acaba. Algún día. Yo no quiero hablar más de esto. No. La importancia que no se merece. El amor salido de un corazón muy pequeño. La vergüenza, el arrepentimiento. Pienso en mis padres, la vergüenza, mis hermanos, yo. Vergüenza. No puedo soportarlo. No hay testigos, nadie puede ver nada. En mi casa se avergüenzan de mi y fuera de ella también. Y me pruebo a mi misma para ver dónde está el límite. Toqué fondo con mi cuerpo hace solo un año y quiero ver hasta dónde puede llegar mi pequeño cerebro que no sabe de nada, el que solo puede almacenar datos absurdos e infantiles que no tienen ningún tipo de importancia en el mundo real. Y sigo pensando que no estoy hecha para este mundo. Demasiado cobarde, demasiado quejica. El ego me aprisiona y hace que me sienta mal. No me gusta esto. Se me ha acabado la energía y poco a poco me calmo, la euforia se pasa y el sueño y la tristeza se apoderan de mi.


Debería aprender a callarme. Alguien me dijo que no debería escribir, que debería parar, no es sano, solo te hace daño, qué sabran ellas. Se me cierran los ojos y ahora mismo no puedo pensar en muchas cosas. Es de noche aún,  ya me faltan horas y simplemente no quiero despertar

sábado, 24 de enero de 2015


Otra vez…..
Fóllame otra vez
Yo estaré desnuda
Sin saber que hacer.

Yo estaré desnuda
Sin saber que hacer.

Otra vez… otra vez… otra vez

Otra vez…
Córrete otra vez
Tu ya sabes que si a ti no te gusta
Yo tampoco me lo paso bien

Otra vez…
Tu ya sabes que si a ti no te gusta
Yo tampoco me lo paso bien

Otra vez… otra vez… otra vez

Otra vez, ámame otra vez
Tu ya sabes que este es mi juego
Que yo nunca quiero perder
Otra vez…, ámame otra vez
Tu ya sabes que este es mi juego
Que yo nunca he logrado aprender

Otra vez… otra vez…. 

viernes, 23 de enero de 2015

You're the only story that I never told
You're my dirty little secret, wanna' keep you so
Come on out, come on over, help me forget
Keep the walls from falling on me, tumbling in
- This is love that I'm feeling


No recuerdo por qué pero conseguía ver el sol y la luna a la vez, era de día y también de noche, como una pantalla partida pero sin estarlo. Rompía la cuarta pared y hablaba con alguien directamente, me dirijo a ti, a ti, . La nuca de alguien. Dos personas mirando el cielo. Se cae y a nadie parece importarle. Fundido a negro.

Suena Pj Harvey con This is love y luego Nouvelle Vague me devuelve con This is not a love song. El punk se ríe de mi y Johnny Rotten me tira de los brazos.

jueves, 22 de enero de 2015

Me he comprado un vinilo de Charles Aznavour y siento que debería mirar por la ventana y fumar cigarrillos largos y finos mientras un hombre duerme en una cama revuelta a pocos centímetros de mi.

En cambio lo escucho tirada en el suelo de mi habitación, cansada y contenta de que suene La Bohème, mientras es de noche y todo está en calma.







miércoles, 21 de enero de 2015

(Al final solo es un chico hecho un lío)

La ternura y la tristeza que me da. El no poder decir nada. El saberlo todo.

Hablar en plural. Nosotros. Tu y yo. No. Ella y él.

La costumbre y la rutina, la pereza que produce y lo que se llega a echar de menos cuando no se tiene. El mimetizarse con la otra persona y la paz que da el conocer algo perfectamente.
Querer algo más.

Han pasado los años volando y aun parece que todo esto ocurrió ayer. Tenía que cumplir veintitrés años. Él había cumplido cuarenta y uno. El tiempo, que cosas tiene.

Como un déjà vu. Yo ya lo he vivido. Esto ya lo he vivido. Romperle el corazón a alguien, una maleta hecha, portátil, ropa, cepillo de dientes. No podía parar de llorar. Simplemente no podía, y unos brazos me calman y me dicen que no pasa nada, me acarician el pelo y yo solo puedo llorar.

Y ahora recuerdo lo que escribía durante esos días, hace tiempo:




Ojalá bastara con respirar hondo y cerrar los ojos. Nada tiene que ver con nada. Pienso en el sueño que tengo, en caminar sin tener una dirección concreta y en perderme muy lejos.



nada tiene que ver con nada, hoy recibí una postal desde Quebec, me gustaría desaparecer un día sin decir nada a nadie, un día el mundo volvería a salir como si nada y yo simplemente no estaría ahí.

++

Y pienso en abrirme el pecho, en arrancar los órganos lentamente uno a uno hasta encontrar ese peso, ese vacío que no me deja respirar.

++

me ahogo, me ahogo y me acabo de maquillar y llego tarde y no puedo permitírmelo.

++

La ansiedad por querer salir de aquí, de huir, de dejar de existir. De levantarme en otra ciudad siendo otra persona. Una copia de una copia. El valor para marcharse. El miedo a llegar. Miles de referencias e ideas de un lado para otro de mi cabeza. Como un peso en el pecho empujando cada vez más hondo, ojos borrosos, garganta profunda garganta cerrada. Nada nada nada nada

++



La sensación de querer seguir soñando, de que el día de hoy no merece la pena, de que puedo estar estirada en la cama con los ojos cerrados o abiertos pero sin estar aquí, estar, ser, la diferencia que había, era eso. Ser ser ser ser alguien, no recuerdo cómo iba, solo recuerdo un ejemplo en clase, alguien hablaba de estar en coma, no era lo mismo, ser estar parecer, verbos copulativos, atributos, mi cabeza es una mezcla de toda la basura que recopilo, un síndrome de diogenes necesario. Yo lo que no quería era estar estar estar, existir, ese tipo de cosas, no quería y no quiero, merezco desaparecer por unas cortinas rojas mientras un enano me habla del revés y todo el mundo me recuerda como el amor de su vida, Laura Palmer, el amor de mi vida.

martes, 20 de enero de 2015

Debería empezar a dejar la curiosidad a un lado. Un cuerpo vacío y sin explicación. Un cadáver y una piel de serpiente al lado de la carretera.

Una chica que gira sus brazos hacia atrás y no es Laura Palmer. Odiaría que fuera ella. No podría odiarla a Laura, lo entendería, podría llegar a comprenderlo. Unos labios pintados de rojo y un vestido negro hasta los pies. Pienso en todas mis cosas, en un montón de trastos y recuerdos rojos.

Una voz que habla al revés, alguien me dice qué pensar y qué no. Tengo ganas de arrancarme los ojos y darles la vuelta y volver a colocarlos en su sitio, así sería más fácil. Así evitaría ver y sentir cosas que no debería.




Pienso en Goldfrapp y en canciones que no conseguí añadir a tiempo, pienso en This Picture de Placebo y en como hoy, al volverla a escuchar después de tanto tiempo me ha dejado el corazón muy blando y tierno.


Una moto. Esa moto. Salir por una puerta de cristal, grande y fría y la visión de ese elemento es capaz de revolverme las tripas.

En realidad no, solo me empuja el corazón hacia abajo y me tira hasta los pies.


Suena On Melancholy Hill y he pasado unos días en los que me he reído de manera ruidosa y tremendamente aparatosa. Rio mucho y muy fuerte y todo resulta absurdo y al final es como que la carcajada es tan amplia y fuerte que acabo llorando. Es extraño. Como las mujeres que al alcanzar un orgasmo rompen a llorar.

Días extraños y me trago el humo y lo aguanto dentro de mis pulmones para poder sentir algo al final. El placer que provoca. Destruir algo hermoso, respirar humo. Si tuviera un tumor lo llamaría Marla, como a aquella gata mala y arisca que tuvimos una vez.


(me apetece mucho pasar una noche entera bailando y saltando)

lunes, 19 de enero de 2015

Hombres que ven niñas como juguetes, unas piernas que se alzan por encima de tu cabeza y mentiras en los oídos. Un vestido manchado y un camino de vuelta largo que aun falta por recorrer y nadie que me acompañe. El pintalabios corrido, restregado por toda la cara. Piensas en el calor, entre las piernas, el calor y el sudor de la espalda. Piensas en las risas enlatadas y los callejones. Todo se junta y la sonrisa al final se acaba torciendo y se convierte en una mueca repugnante y sosa. Pienso en el sol de hace unos años, la felicidad de estar en el momento erróneo con la persona errónea en el barrio equivocado. El amor desprendido de mis brazos que no aguantaba el equilibrio. 

Hombres que juegan con niñas. Pienso en los hombres que no son así.









Y con el cerebro vacío hay cosas que no entiendo y se me escapan y me llenan de rabia. Los arañazos en mi mano, los arañazos en mi vientre, lo recuerdo todo, como si fuera ayer. Esa rabia tan asquerosa y pegajosa.


Se me caen los oídos y Y otra vez, vuelta a la realidad. Como si se hubiera caído de un árbol o de algo muy alto. Alto muy alto. De unos brazos, alguien la ha tirado al suelo y se le han abierto los ojitos por la luz del fluorescente.



Todos los instantes han quedado relegados a una caja negra. Un accidente de avión, no se encuentran los cuerpos, un triángulo de las Bermudas, sí, justamente, un accidente entre tres puntos, y y yo soy el punto más alejado.

Un accidente, yo soy de las que mira en los accidentes,


domingo, 18 de enero de 2015


Cuando visité 
el Museo de Historia Natural 
sentí un olor a viejo 
sentí frío y miedo. 
Pequeños marsupiales, 
enormes elefantes, 
hermosos petirrojos 
me decía con los ojos. 

Yo no quise acabar así, 
no hice nada por estar aquí. (x2)

Condenada a una eternidad...

En el Museo de Historia Natural. (x3)

No quiero que mi cuerpo 
sirva a nadie más.
Ni a los que me quisieron 
mientras pude caminar.
Ni para donaciones, 
ni a las nuevas generaciones 
que vengan por detrás 
y que haya que educar.

Yo no quiero acabar así,
no haré nada por estar aquí. (x2)

Condenada a una eternidad...

En el Museo de Historia Natural. (x3)

El águila calva 
solo quiere estar muerta.
Está criando malvas 
ya no está para fiestas.
Las focas no engañan
solo quieren estar muertas.
Los pandas de las montañas 
solo quieren estar muertos
y yo, 
solo quiero estar muerto.

Solo quiero estar muerto. (x7)







Hoy me han hecho el regalo más bonito que podía esperarme, sin querer y totalmente espontáneo. Justamente hoy, tenía el día señalado en rojo en el calendario. Magical Girl se acomoda en mi subconsciente de una manera tierna y dulce. Coge sitio junto a otras obsesiones mías y me pertenece y me calma y no puedo esperar a volver a verla y a tenerla entre mis brazos.

Un día señalado que he tenido que tachar, sin querer, por error, por error, por error, pero al despertar de una pesadilla ahí estaba, un vinilo naranja y pequeñito, una canción, la canción. Y ha sonado en mi tocadiscos rojo y ha sido una sensación extraña y he recordado la película, a Bárbara triste y destrozada, con la frente marcada por un espejo, sangrando y cantando la canción y me ha parecido lo más bonito y durante unos minutos he sido la persona más feliz del mundo.


Ojalá poder crear algo así algún día. Una película. Crear arte, arte con mis manos y con mi cerebro. Poder hacer algo bonito. 

sábado, 17 de enero de 2015




Olvidada y recuperada de algún rincón olvidado de mi adolescencia. 

2005
(16 años)

miércoles, 14 de enero de 2015

Por miedo a desaparecer, por no caer en el olvido, por recordar cada momento, por una nostalgia prematura y una conciencia olvidada, por todo eso. Cuatro disparos y nuestros rostros en blanco y negro.

Pienso en Berlín y en las ganas que tengo de volver, en el anonimato y en la paz que me produce esa ciudad. En sus fotomatones y en los tranvías. En los cables colgando del cielo y en las calles. En el olor que tiene y que nada más bajar del avión puedo sentir.

La memoria. Los olores. El cerebro activando partes que creíamos olvidadas y superadas.